Para decidir si algo está "bien" o "mal" tenemos una regla muy sencilla: la redacción debe ser verdadera. Debemos escribir lo que es, lo que vemos, lo que oímos, lo que hacemos.
Por ejemplo, está prohibido escribir: "la abuela se parece a una bruja". Pero sí está permitido escribir: "la gente llama a la abuela "La Bruja".
Está prohibido escribir: "el pueblo es bonito", porque el pueblo puede ser bonito para nosotros y feo para otras personas.
Del mismo modo, si escribimos: "el ordenanza es bueno", no es verdad, porque el ordenanza puede ser capaz de cometer maldades que nosotros ignoramos. Escribimos, sencillamente: "el ordenanza nos ha dado unas mantas".
Escribiremos: "comemos muchas nueces", y no: "nos gustan las nueces", porque la palabra "gustar" no es una palabra segura, carece de precisión y de objetividad. "Nos gustan las nueces" y "nos gusta nuestra madre" no puede querer decir lo mismo. La primera fórmula designa un gusto agradable en la boca, y la segunda, un sentimiento.
Las palabras que definen sentimientos son muy vagas; es mejor evitar usarlas y atenerse a la descripción de los objetos, de los seres humanos y de uno mismo, es decir, a la descripción fiel de los hechos.
15 de Novembro de 2009
AGOTA KRISTOF: PROSA HOMICIDA
Para decidir si algo está "bien" o "mal" tenemos una regla muy sencilla: la redacción debe ser verdadera. Debemos escribir lo que es, lo que vemos, lo que oímos, lo que hacemos.
Por ejemplo, está prohibido escribir: "la abuela se parece a una bruja". Pero sí está permitido escribir: "la gente llama a la abuela "La Bruja".
Está prohibido escribir: "el pueblo es bonito", porque el pueblo puede ser bonito para nosotros y feo para otras personas.
Del mismo modo, si escribimos: "el ordenanza es bueno", no es verdad, porque el ordenanza puede ser capaz de cometer maldades que nosotros ignoramos. Escribimos, sencillamente: "el ordenanza nos ha dado unas mantas".
Escribiremos: "comemos muchas nueces", y no: "nos gustan las nueces", porque la palabra "gustar" no es una palabra segura, carece de precisión y de objetividad. "Nos gustan las nueces" y "nos gusta nuestra madre" no puede querer decir lo mismo. La primera fórmula designa un gusto agradable en la boca, y la segunda, un sentimiento.
Las palabras que definen sentimientos son muy vagas; es mejor evitar usarlas y atenerse a la descripción de los objetos, de los seres humanos y de uno mismo, es decir, a la descripción fiel de los hechos.
7 de Novembro de 2009
A TABOA DA HOSPITALIDADE
4 de Novembro de 2009
O BRINDO DE OURO II: A TÁBOA DA HOSPITALIDADE
1 de Novembro de 2009
27 de Outubro de 2009
20 de Outubro de 2009
19 de Outubro de 2009
9 de Outubro de 2009
HERTA MÜLLER EN GALEGO
Practicamente todos os xornais, e non só os galegos, recollen a existencia da edición en galego dun libro da última premio nobel. Debo recoñecer que isto estame a producir unha grande satisfacción.
Desde logo, hai que felicitar a Xerais por este acerto. Hai poucas traduccións de Herta Müller a outras linguas do Estado, e que estea en galego antes que noutras linguas economicamente máis poderosas, é para estar contentos. Penso que debería ser a principal liña á hora de traducir obras doutras linguas á lingua de noso. O sentido da anticipación, da descuberta de autores, debería primar, ao meu ver, na política de traducción galega. Se isto o complementamos despois con clásicos, mellor que mellor.
Penso que isto debería de facer reflexionar a algúns en canto á pertinencia da súa política de reducción de axudas á traducción. Porque estas axudas tamén poden dar o seu froito en sentido inverso. ¿Por que non, algún día, unha boa nova dalgún autor galego neste sentido? Menos palabras baleiras, e máis axudas para que a boa literatura doutras linguas poda lerse en galego, e para que a literatura galega poda lerse fóra de Galicia.









